EL CERDO CAPITALISTA es el blog de un Santiago de Balvanera (Buenos Aires). De derecha en lo económico y de izquierda en lo social, aquí online desde marzo del 2008. Luchando contra la gilada y tratando de educar financieramente a las clases medias.

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Invertir en Empresas (o en Bolsa) en Argentina: 50 años de montaña rusa financiera y emocional

En moneda dura (Ej: dólares), las empresas argentinas que cotizan en bolsa han llegado a crecer a un ritmo del 118% anual compuesto por 4 años seguidos o, también, han llegado a perder más del 92% en TRES oportunidades durante los últimos 50 años (no una, sino ¡TRES! fuckin’ veces: 1976, 1985 y 2002). Para que pongan eso en perspectiva: la única caída parecida registrada en las bolsas yankees fue el crash de 1929 con una baja que superó el 80 % de valor destruido entre 1929 y 1932 (el 11/Septiembre representó aprox. 20% de baja, la post burbuja .com -tomando en cuenta sólo empresas tecnológicas- hizo desaparecer aprox. 75% de valor y el 29/Septiembre del 2008 se dio la baja diaria más powa del Dow Jones con un 6,9% abajo -¡una cotidianeidad para los argentinos!-).

Ahora imagínense a un obrero porteño de la construcción que ahorró por 10 años el 10% de su ingreso para garantizarse su jubilación y, de un día para el otro, pierde el 96% en UN AÑO. ¿No pueden imaginárselo? Obvio. Porque acá ningún obrero de la construcción invierte en bolsa (¡y con mucha razón!… a diferencia de lo que sucede en EE. UU. donde allí, sí, los obreros de Arkansas son propietarios de Bank of America, Apple, Delta Airlines, General Motors, Walmart y muchas empresas más -a través de sus fondos de pensión, que compran acciones de esas empresas a su nombre-).

Ser clasemediero y asumir el riesgo de perder más del 90% del capital es, a todas luces, un delirio místico. Me llevó años darme cuenta, pero la conclusión, ahora, me parece obvia: hay tremendo sesgo en todas las publicaciones económicas argentinas a analizar siempre el panorama muy cortoplacistamente (ven el avance o retroceso de un grafiquito en los últimos 5 o 10 años como máximo…totalmente inútil si en Argentina viene una crisis diabólica una vez cada ~15 años promedio).

Cuando tenía 18 años creía que todos los clasemedieros que comparaban sus propias casas eran unos giles, dado era muchísimo más rentable invertir en activos más productivos (empresas productivas y pujantes, en vez de ladrillos). Hoy creo lo contrario.

Veamos un humilde grafiquito de elaboración propia para ver qué pasó con las acciones argentas (que son pedacitos de empresas reales). He marcado sólo 11 puntos, tomando al índice General de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (pre Merval) y al Índice Merval (post aparición del mismo) expresados siempre en dólares y ajustados esos dólares por inflación.


Fuentes: Instituto Argentino de Mercado de Capitales, U.S. Labor Department's Bureau of Labor Statistics, Inflation Calculator, Revista Mercado.


Resumen:
  • Entre 1969 y 1976, las acciones argentinas perdieron 95%.
  • Entre 1976 y 1980, las acciones argentinas ganaron 2176% (o 118% anual compuesto).
  • Entre 1980 y 1985, las acciones argentinas perdieron 96%.
  • Entre 1985 y 1992, las acciones argentinas ganaron 3616% (o 68% anual compuesto).
  • Entre 1992 y 1995, las acciones argentinas perdieron 73%.
  • Entre 1995 y 1997, las acciones argentinas ganaron 215% (o 78% anual compuesto).
  • Entre 1997 y 2002, las acciones argentinas perdieron 92%.
  • Entre 2002 y 2018, las acciones argentinas ganaron 1624% (o 19% anual compuesto).
  • Entre 2018 y 2019, las acciones argentinas probablemente pierdan ~60%.


Como dije varias veces ya aquí, el mejor inversor de la historia (el amigo de la casa Omaha's Warren) le sacó a su guita un rendimiento del ~28% anual compuesto promedio (pre-inflación) durante +65 años… o sea… sacar más del 20% anual neto post-inflación compuesto por varios años es un rendimiento extraordinariamente bueno. Ese “súper” rendimiento aparece muchas veces por estos lares. ¿Qué involucra? Yyyyy, tremendísimo riesgo. No hay alquimia, astrología, numerología, homeopatía ni otras magias con particular poder sobre las finanzas de esta tierra (por más mágica que sea, en su poder de resurrección).

Como verán, tomé como base "1" a 1969, para agarrar los últimos 50 años. Un delirio la conclusión. Posta ésto no creo que pase en ningún otro país del mundo. ¿Ustedes qué opinan? Los que pierden +90% del valor dos veces, ¿después tienen la capacidad de resucitar cual Ave Fénix tan fácil como lo hizo y lo hace la Argentina una y otra vez? ¿Ésta será la razón por la que tenemos millones de economistas y millones de psicólogos (en relación con el resto del mundo)? ¿Cuanto más impredecible el futuro, más fortunetellers y más sanadores de heridas se necesitan?

A la mierda todo: Se viene la edición 2019 de "Cómo invertir y ganar dinero" del Cerdo Capitalista con recomendación (“I put my money where my mouth is") de tener cero porciento del portafolio en acciones locales, CEDEARs y bonos argentinos. ¿Lo que creo hoy? 50% ladrillos porteños y 50% cartera de acciones yankees con la tarasca en EE.UU. vía TD Ameritrade a sólo USD 6,95 por trade sin gastos de mantenimiento ni impuestos falopa.

El costo no determina el precio

No hay relación alguna entre costo, valor y precio.

¿Hay un "o todo lo contrario"? Puede ser... Según los economistas, en un mercado racional y de competencia perfecta, el precio tiende al costo; mientras que en un monopolio u oligopolio el precio suele despegarse más alegremente del costo.

Esta boludez es contra-intuitiva para las mayorías. Nos sesga. Creo que eso justifica el por qué todo el emprendedoraje porteño se preocupa demasiado muy mucho en los costos y poquitito en los precios. Linda recomendación genérica (para "probar" precio en mercado incierto, raro, nuevo) es duplicar o triplicar precio originalmente pensado, sólo con la intención de ver qué pasa (onda laboratorio; eso nomás).

Sobre la autoridad para hablar de un tema

Como quien viaja en el subte a las 10am pero no a las 9am, quien asume poco o nulo riesgo al emprender no tiene autoridad para hablar sobre emprender (o sobre lo que es "tener que ir en subte al laburo" -aunque parezca falaz la conclusión, porque SÍ va en subte al laburo-).

¿Te parece justo que un emprendedor garpe 74% de impuestos?

Argentina está llena de impuestos distorsivos desincentivizadores de la bancarización y la formalización. Me cago de risa cuando veo a los directivos del Banco Central fomentando el no uso de efectivo.

Es ridículo que comparemos nuestra “presión tributaria” (recaudación sobre PBI) con el primermundista 50% danés o con el 40 y tanto francés. ¿Por qué no tiene sentido la comparación? Porque acá la economía en grone es gigantesca y el peso impositivo real para el gil respetuoso de la ley, como uno, supera ampliamente el nivel del primero de los primeros mundos. Pongamos un ejemplo haciendo simples cuentas de almacenero:

Imaginemos a un corredor inmobiliario independiente con un único empleado, que vende su tiempo (su servicio) al 70% de margen bruto. ¡Qué gallina de huevos de oro el 70% de margen!, ¿no?


Veamos:

Inversión Mensual: El tipo invierte 20 lucas en el sueldo neto de su asistente y 40 lucas mensuales en todo lo demás: alquiler de su humilde oficinita, más sistema de gestión, más publicaciones en portales inmobiliarios (Ej: Zonaprop), más fotos y planos, más informes de dominio e inhibición, más publicidad en diarios, más folletería, más matrículas obligatorias, más marketing online, más seguro profesional y de cartelería, etc. ¿En resumen? 40 lucas mensuales bien “gastadas”.

Facturación: El tipo cobra, en una única comisión/venta mensual, 200 lucas. El cliente, al pagarle, cree que este corredor inmobiliario está enriqueciéndose rápidamente; al ver que en una sola transacción se lleva “a su casa” semejante cantidad de dinero.

Impuestos/robos: El corredor inmobiliario del ejemplo paga $ 33.315 de Ganancias, $ 26.793 de IVA ($ 33.735 de débito fiscal menos $ 6.942 de crédito fiscal), $ 5.622 de Ingresos Brutos y $ 2.400 de Impuesto al cheque ($ 1200 por recibir las 200 lucas en el Banco y $ 1200 por sacarlas o mandársela a proveedores). Todo esto sin contar recaudaciones falopa municipales o provinciales inclasificables (y de dificilísimo cálculo) tipo SIRCREB.

Conclusión: La ganancia bruta (antes de impuestos) de $ 140.000 mensuales (70%) se transformó en una ganancia neta (después de impuestos) de $ 61.870 (30,9%). Es decir, en este negocio, el Estado se llevó más de 78 lucas (56% de la renta bruta) y el empresario 62 (44% de la renta bruta, ¡antes de impuestos personales!*).

He aquí resumen de las cuentas de almacenero:


¿Cómo se calculó? 35% de Ganancias, 21% de IVA, 3,5% de IIBB (que se cobra mil veces sobre un mismo producto, ridículo), 0,6% por dos (o más) de Impuesto al cheque y ~50% de robo sobre el salario (jubilación, obra social y sindicato).

¡Ah! Y eso que fui generoso al proponer imaginarnos a un profesional vendiendo su tiempo al 70% de margen bruto… porque, si lo hubiésemos imaginado operando al 40% de margen, al pobre paparulo le quedarían $ 10.441 netos de cada $ 100.000 facturados, quedándose él con tan sólo el 26,1% de su renta mientras que el Estado embolsaría el 73,9%. ¡Lo más triste es que el ejemplo de las 100 lucas facturadas al 40% de margen bruto EXISTE!

Los emprendedores incipientes creen tener un “negoción” al ver algo donde pueden “duplicar la guita” (50% de margen bruto) y el monotributo 2018 tiene tope en $ 74.670/mes de facturación nomás.

El gasto público alcanzó en 2016 al 48% del PBI (lo producido). Si aproximadamente un tercio de la economía es informal, el que banca el gasto público lo banca con el 73% de su producción (justamente, algo parecido al 74-26 del estado-empresario que veíamos en el inmobiliario que facturaba 100 luquitas mensuales).

* Habiendo producido 140 luquitas de renta y habiéndose llevado sólo el 44% a su casa, el corredor inmobiliario, al gastar el dinero ganado, volverá a garpar otra bataola de impuestos. Cuando se use lo comprado (inmueble, auto, servicios), se volverán a garpar impuestos. Cuando se ahorre un puchito de lo ganado, también se pagará, en este caso, 1,5% de Bienes Personales. ¿Ejemplos? Depende la jurisdicción. En CABA, disfrutamos, por ejemplo, del Impuesto Inmobiliario/ABL, Patentes y/o Sellos de la famosa AGIP. Para alguien de clase media, estos tributos alcanzan muy fácilmente las tres luquitas mensuales (grosso modo, $ 1000 de ABL, $ 1000 de Patentes y $ 1000 de Sellos). ¿No te cierran los mil de Sellos? Si uno compra cuatro propiedades (2amb, 3amb, 4amb con dependencia y, de nuevo, 2amb) a lo largo de su vida laboral de 45 años, por un total de USD 750.000 (o 15 palos pesos), uno garpará un promedio de $ 12.000 al año de Sellos (y esto sólo por compraventas inmobiliarias, cuando el impuesto también grava alquileres, transacciones de autos y otros contratos onerosos).

La economía en grone no es necesariamente un monstruo: genera, indudablemente, trabajo y riqueza. Sus empresarios no debieran verse simplemente como delincuentes evasores, sino como valientes patriotas que se arriesgan a ir presos por el progreso del país. ¿Es injusto que NO se apliquen las mismas reglas de juego para todos? Sí. Hay que “level the playing field” (nivelar el campo de juego) como dicen los yanquis. ¿La solución es meterle, por ejemplo, 73,9% de presión fiscal a la economía en negro? ¡¡¡No!!!

El peso de los impuestos, sobre una empresa legal, es el más alto de la historia. El que se maneja todo efeté es un héroe. Basta de choreo y a oír el grito sagrado queridos argentos: ¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!

PD: Ni hablar que se dedican millones de horas anuales a tareas administrativas sin agregado de valor real relacionadas a la liquidación de impuestos (encima, hechas, por personas capacitadas y más que aptas para tareas de muchisísimo agregado de valor).

PD2: ¿No te conmovió el ejemplo del corredor inmobiliario porque detestás a todas las inmobiliarias? Reemplazalo por una maestra particular que da clases autónomamente y, ahora sí, ponete a llorar frente a la injusticia. Más que “el trabajo no es ganancia”, el trabajador no debiera mantener a ningún parásito de forma OBLIGATORIA con su sangre, sudor y lágrimas (yo elijo mantener a hijos de padres improductivos para poder soñar con un mañana sin adultos improductivos; pero detesto que se obligue a todos a elegir lo mismo… ejemplo más bajado a la lleca: ¿por qué el Estado ha de obligar a los consorcios a tener sí o sí encargado del edificio? ¡dejemos elegir a la gente por Dios y la virgen carajo!). Que reviente la gilada intervencionista. ¡Abran los ojos por dio’!

Comillas comillas… “Hagan algo que los apasione. No emprendan por la guita.”

Hoy arrancó EmprendING (“Emprendimientos en Ingeniería”), el mejor curso de emprendedorismo de toda la Argentina y el único que vale la pena cursar (donde es más que justo el intecambio de 6 horas semanales que NO pondrás directamente en tu emprendimiento para estar en un ámbito académico formal). Una de las primeras frases que se tiró fue “Hagan algo que los apasione. No emprendan por la guita.”. En términos generales coincido con este concepto, pero como me gusta ser contrarian, le veo algo muy malo: no aplica a todo mundo. Es una generalización útil para las mayorías pero un consejo peligroso para las minorías a las que sí les gusta la guita -en sí mismo, como una especie de “juego”, no como medio para nada-.

Detesto las culturas organizacionales que se construyen sobre la venta de humo alrededor de la riqueza. Muchas franquicias del tipo Herbalife (donde lo único que importa es que los vendedores vendan, ¡dado ese es el CORE del negocio!) basan su discurso en “Vendé más y mejorá tu vida. Mirá a Pepito como anda en su auto importado bebiendo whisky carísimo, gracias a sus últimos cierres.”. Yo, Santiago, en la contraposición ideológica absoluta a ese concepto, siempre me defino como un amante de la guita y me parece una pelotudez gastarla.

Cuando nos juntamos a jugar al fútbol con amigos, me gusta ser el que junta la guita para pagar la canchita porque me divierte hacer las cuentas, contar los billetes, recibir y entregar papelitos de colores.

Me encanta negociar, competir y ganar; especialmente en juegos donde se ponga en la mesa la inteligencia. Si le doy una vuelta de tuerca a una negociación o le meto algún truquillo de “viveza criolla”, me siento un capo, me gusta. Lo contrario cuando pierdo una negociación por pelotudo. Me duele el ego, dado parte de mi autodefinición de mí mismo es que soy inteligente. Me acuerdo de un ejemplo bizarro de esto… Cuando, en el colegio a los 9 o 10 años, coleccionaba figuritas; era el único que tenía una táctica bastante bizarra de cambio. Trataba de focalizarme en los que estaban por completar su álbum y les despegaba de mi álbum las 2, 3 o 4 figuritas que le faltasen a él/ella a cambio de su pilón completo. Entregaba 2 y recibía 200 a cambio. Nadie hacía tratos más ventajosos y sentir que era el más “vivo” me gustaba. La magia estaba en que, en cada “despegada”, ponía en riesgo mi álbum entero (porque se me podía romper todo al sacar la figurita deseada por mi compañerito). Ese riesgo se lo hacía notar a mi contraparte en la negociación y se lo cobraba. Todos quedaban felices porque lo importante era completar el álbum y no tener un pilón de 1000 figuritas repetidas al completarlo.

Así quedó uno de los álbumes, tras "la maravilla" negociadora.

No me divierte consumir. Me aburre ir de shopping. Me da paja elegir qué producto comprar cuando hay más de 3 opciones disponibles. Lo que me motiva es producir guita, no consumirla. Me fascinan las biografías de emprensarios y, también, me encantan las películas onda “Ocean's Eleven” o las series onda “La Casa de Papel”. No me inmolo por el ganar-ganar. También me va un poco la de Robin Hood.

Coincido en que la vetusta estrategia del palo y la zanahoria no va: No es duradera ni “te llena” la motivación extrínseca de hacer tal cosa, para facturar, para después hacer tal otra con la guita. Una pelotudez semejante pensamiento. Sin embargo, como dice Pink en alguno de sus libros (no recuerdo cuál), la motivación siempre es interna y pasa básicamente por tres cosas: autonomía, maestría y propósito.

  1. Ser emprendedor, en general (excepto que tengas un inversor esclavista que los hay a rolete), ya es sinónimo de ser autónomo y poder dirigir tu propio barco como un champion.
  2. Ser emprendedor, también en general, está relacionado con la maestría… poco a poco vas volviéndote mejor en lo que decidiste emprender (aunque, quizás, ese “algo” que elegiste no te terminaba de “llenar” al principio). Por esta razón es que no me parece, tampoco, muy importante descubrir LA pasión antes de arrancar. No todos la tenemos TAN clara como Pablo Sandoval en El Secreto de sus Ojos.
  3. Recién en la parte de “propósito” veo que tendría algo que ver cuánto te gusta / no gusta la guita: Quizás tu visión del mundo es X y tenés que encarar un emprendimiento X-like. Quizás es Y y sí o sí tenés que ir por el Y-like. A lo que voy es que una “X” puede ser, con total validez, “me divierten los juegos de guita”. No todos los que están en finanzas son giles que se bancan cualquier laburo ingrato pura y exclusivamente para facturar, para después consumir y, recién ahí, sentirse satisfechos. A algunos les gusta hacer números, jugar con guita, mover planillitas de Excel y separar en piloncitos los dólares, o competir con otros en juegos de ganar-ganar o ganar-perder vía papelitos de colores.

Hay mil mundos.

Lo loco sobre esto último es que, si a vos ya te motivan los emprendimientos X-like y viene alguien a poner una torta de plata encima de tu motivación intrínseca, te va a matar la motivación. Lo que era un pasatiempo pasará a ser un laburo y empezarás a repetir esas giladas de “Uh, hoy es Domingo, mañana tengo que laburar”. Nefasto. Algo así como que, si me empezasen a pagar por contar la guita en los partiditos del fobal, ya no sé si me gustaría hacerlo, ¿se entiende? Como que la guita mataría mi juego de la guita. Es como que pagarme me caga la diversión de jugar al Monopoly.

Alguien que colabora gratuitamente en algún proyecto open source o de código abierto, puede ser alguien que, también, se divierte haciendo platita (por eso en sí mismo).

Hace dos mundiales había empezado a arbitrar apuestas deportivas porque me había dado cuenta (no era el único) que había formas de “apostar a lo seguro” garantizado una ganancia. ¿Cómo? No era ninguna martingala pedorra. Se podía apostar a todos los resultados posibles de un evento deportivo, en diferentes casas de apuestas, eliminando al azar y ganando un mango en el medio. Si bwin garpase 1,9 por la victoria de Los Angeles Clippers sobre los Indiana Pacers y 1,8 por el resultado inverso, mientras que Bet365 garpase 1,6 por lo primero y 2,2 por lo segundo, sólo bastaría apostar por los Clippers en Bwin (a 1,9) y por los Pacers en Bet365 (a 2,2) para ganar 1,95% sobre lo puesto sin riesgo. Esta boludez improductiva, por un par de meses, ¡me divertía! La joda fue ahí el propósito. Era un laburo re inútil, en el cual no me veía en el largo plazo. Pero, si a ese arbitraje le hubiese podido poner propósito (Ej: lo hago para bajar el precio de medicamentos clave en la lucha contra el cáncer), quizás hoy lo seguía haciendo. No sé. Quizás, ahí también, después de dos años, sentía que eso ya no era un reto y que no estaba aprendiendo nada nuevo, por lo que lo volvía a abandonar. Allí está la magia: nos gusta “la novedad” (por eso los noticieros son lo que son: no es noticia que un perro mordió a un hombre, pero sí que un hombre mordió a un perro -a pesar de que a la sociedad le convendría enterarse de lo primero porque es más relevante estadísticamente-).

Me parece que, como sociedad, seguimos viendo con malos ojos a quien se divierte jugando juegos de guita y, por eso, hasta en un curso de emprendedorismo se habla de "pasión" por sobre la tarasca.

¿A alguien más le gusta la guita por ahí? Quiero saber si estoy solo je

¿Todo efeté? Rebelión, hoy, es rebelión fiscal

Los que pagamos impuestos laburamos más de la mitad del año para mantener al Estado (que representa algunos aciertos útiles para la sociedad y varios errores/choreos/estupideces inútiles para la sociedad).

Habiendo nacido en 1986, hoy en el 2017, soy liberal y anti-intervencionista (si hubiese nacido en la época de Sarmiento, probablemente mis ideales serían otros).

Simplificación 2018: Especificar, focalizar y automatizar (parte de) la vida

En relación a una “nueva” regla que me quiero auto-imponer en este 2018 (que leí en algún libro este año, pero no me acuerdo en cuál), me acordé que el otro día me dijeron algo que me causó gracia: "¡Tenés una regla para todo! ¿No creés en el libre albedrío?". Salí de la conversación como un campeón, pero para mí no tiene mucho sentido ese razonamiento. ¡Soy fan del libre albedrío! ¡Justamente! Tengo reglas porque no quiero gastar mi limitada energía en decisiones banales que no aumentarán ni disminuirán mi felicidad agregada. Por eso, en un restaurante desconocido me pido el plato (o menú) del día, la pizza es mitad calabresa mitad provolone, los jeans son Levys y las camisas Zara. Buen, cuestión… haciendo honor a mi rol de pone-reglas, en este 2018, quiero laburar sobre el foco y la automatización (en 2017 fue un éxito en especificación). ¿De qué joraca hablo? De tres "claves" para sacar adelante cualquier proyecto (o parte de la vida misma en sí), a saber:

No recomiendes nada a nadie

Durante tres/cuatro años (2012-15), me cansé de recomendarle a familiares, amigos y conocidos que saquen créditos hipotecarios a tasa fija (CFT del 15%, frente a una inflación anual que estaba entre 25 y 40% anual).

¿Hacer cosas que duren 200 años?

Dado el glorioso Cerdo Capitalista® sufre de recurrentes abandonos (es decir, conviven en esta bitácora momentos de sobre-emoción con el biri-biri escrito junto con meses de desierto “económico-literario”), hace poco creí que era buena idea obligarme a escribir un post por mes (todos los años, con la misma temática mensual). Dentro de esa lógica, se me ocurrió utilizar como “base” a los temas más populares del blog: En Enero saldría el famoso post anual de “Concursos para emprendedores argentinos”, en Febrero el “¿Cuánto gana un gerente en Argentina?”, en Marzo la data sobre escrituras e hipotecas (que me divierte bastante), en Abril un rejunte de ideas copadas afanadas del Inc5000 (tipo “¿Qué nos podemos copiar de las empresas yankies de mayor crecimiento?”), y así…
Inmediatamente después de planificar todo el año con un post recurrente mensual (como mínimo), me deprimí al darme cuenta que esa lógica de periodicidad le quitaba toda magia. Encima eran todos temas que no podrían ser leídos dentro de 200 años… ¡ni siquiera dentro de cinco! ¿A quién le importará, en el 2030, a qué “concursos emprendedores” vendehumo se podía inscribir uno hace poco más de una década?

No sé si “me gusta” hasta no saber el precio

Si salís de compras con alguien a quien le regalarás algo y éste/ésta te pregunta: “¿Te gusta?”, tu respuesta tiene que ser “¿Cuánto cuesta?”. ¡El “me gusta” o “no me gusta” dependerá del precio! Llevado a los negocios, no importa si tu mercado crecerá a lo loco o se extinguirá en 5 años. Lo que importa es cuánto le sale a uno entrar en ese mercado que crecerá y cuánto garpa uno por entrar en ese otro mercado que morirá. Pagar 100pe por una acción de una empresa que se fundirá en una década, pero cuyo flujo de fondos en tu bolsillo (después de amortizaciones e impuestos) se estima con casi-certeza en 50pe anuales por acción por los próximos 5 años es, a todas luces, una excelente inversión (¡poco importa que el papel no vaya a tener valor en una década!).

Sos más mainstream que el peronismo

Voy caminando por Av. Córdoba y me cruzo gente cool comiendo sano. Doblo por Av. Pueyrredón y veo muchos jóvenes musculosos haciendo “running”. Entro a un edificio gótico que está sobre Av. Las Heras y el curso de entrepreneurship de la FIUBA (donde colaboro como ayudante) está súper-poblado (todos quieren ser “emprendedores”). Todos mis amigos fuman marihuana, tienen iPhones y miran Netflix.

Emprendedor vegano con impacto social: ¿Warren Buffett te banca?

Tras el paro inmobiliario (al cual, obviamente, no adherí -como nunca jamás adherí a ningún cese de actividades comerciales/laborales-), saqué varias conclusiones:
  1. Es sorprendente como la mayoría de la gente cree que los corredores inmobiliarios son delincuentes, lacras, ladrones, vagos, usureros, especuladores, evasores, ladris de cuarta, parásitos o generadores de burbujas y, sin embargo, más del 80% de las operaciones se sigue haciendo con intermediarios habiendo (aún) libertad de contratación.

Argentina no cambió tanto: A Manolo lo reemplazó Ming, y a Pérez, Diouf

Me tienen los huevos al plato los quejosos compulsivos: Argentina no está aproximándose al apocalipsis. El mundo no está cada vez peor. ¡No! La humanidad, como una única “sociedad”, avanza a paso de gigante sobre todo lo maravilloso de la civilización: la ley, el orden y la acumulación de capital.

¿Irse de vacaciones o cambiar las viejas aberturas de tu casa?

Muchas veces confundimos activo con consumo, o inversión con gasto, como si fueran la misma cosa. Eso me indigna. Y me indigna recurrentemente (acá post de hace nueve años atrás -2008- al respecto y aquí otro de hace tres -2014-).

Tu casa, tus muebles, tu tele, tus cuadros, tu auto, el pagaré de tu cliente, tus ventanas, el piso de parquet de tu depto y la pintura de las paredes de tu habitación son activos. Es decir, son recursos/bienes que tenés en la mano o derechos intangibles que tenés en algún papelito (tipo una deuda a cobrar). Básicamente, tienen algún valor en guita por arriba del cero. Un activo puede ser una buena o mala inversión (sí, hay veces donde se puede saber si una inversión en un activo es mala o buena ANTES de tener el diario del Lunes en la mano).

Los universitarios estamos aconchetados y, el que se banque la peluza, ¿la va a romper?

Hace poco se fundieron dos de mis emprendedores favoritos: Gabi Fernández y Sebas Javelier (indiscutiblemente, en el TOP 10 de grosos junto con Warren Buffett y Emi Chamorro). Estaban haciendo el Farmacity de las verdulerías. ¿Qué involucraba ese delirio emprendedor? En un comienzo, requirió que una de estas dos bestias (formadas, pero no aconchetadas) se levante todos los días a las 3am para ir al mercado central a comprar frutas y verduras. Y más allá de ese glorioso dato de color, involucraba pelear en un rubro en el que el universitario no está acostumbrado. Cuentan ellos que, en el primer día de operaciones, cayó al (primer) negocio un colega de la zona y, al darle la mano a uno de ellos, le dijo algo como “¡Ah! ¡Ustedes NO son del rubro!”, como insinuando que si no tenían las manos gastadas por el “laburo verdadero” no iban a durar dos minutos en el pesado rubro verdulero.

Qué hacés. Cuándo lo hacés. Dónde lo hacés. Con quién lo hacés.

Si ganás chirola pero podés elegir tres cuartas partes del título de este post, sos más capo que un gerente. Eso.

¿Qué onda Islandia?

Educación / Cultura

No sólo el índice de alfabetización supera el 99%, sino que el 85% usa la alfabetización para algo: ¡lee habitualmente! ¿No te parece groso eso? Bueno… uno de cada diez escribió un libro. Tomá pa’ vo’.

Creale un sinónimo a tu nombre y, después, monopolizalo

Liniers, historieta.
Cormillot, dieta.
Milo Locket, arte.
Riverito, lotería.
El gordo Bonadeo, Olimpíadas.

Inception referencial: Santiago, sobre Joel Greenblatt, sobre Warren Buffett, sobre Ben Graham

La “fórmula mágica” para invertir en bolsa como un champion es encontrar a las empresas que tienen una buena combinación de ROC alto y P/E alto; es decir, que tengan un alto retorno sobre el capital y que tengan un buen ratio precio/ganancias. Y, sino, diversificá como un cagón.

Comprá acciones de Berkshire Hathaway cuando se muera Warren Buffett

Hoy, 30 de Agosto, el mejor inversor de la historia de la humanidad cumple 86 años. ¡Feliz cumple Warren!


En esta época en que, hasta los emprendedores, son hippies; vos hacete el Ale Magno y construí imperio

Llegamos al increíble punto en que hasta los propios jóvenes empresarios (incipientes) ven al mundo con ojos de tierno hippie anti-sistema. Todos hablan de la pasión y el disfrutar el momento. El cliché de "vivir para viajar" o de "disfrutar cada momento" ya empalaga en todo ámbito. Parece que hoy está mal visto generar riqueza. Hay que fabricar experiencias vendehumo, pagar 50% de impuestos y donar todo lo que quede para "redistribuir" la riqueza que ya hay en el mundo. Hay que "vivir el hoy" (?) y ser "genuino". Parece ser el fin de la racionalidad. ¿Por qué, hasta los propios empresarios, definen a la actividad empresarial como algo malo que tiene que ser corregido por "empresas sociales" que no reparten dividendos entre sus socios? ¿Por qué está mal visto, en gran parte del ámbito emprendedor, ganar guita (si ganar guita es sinónimo de hacer cosas que la gente quiere)? ¿Dónde joracas están los próximos Alfredos Coto? En esta época tibia, ¡acumulá capital y construí tu propio imperio! (desde el emprendedorismo inicial, o arrancando en relación de dependencia, o dando el kick-off como autónomo)

Cómo invertir y ganar dinero - Edición 2016

Si nadie sabe lo que va a pasar y el pasado NO predice el futuro, ¿por qué la mitad de los best-sellers de finanzas personales tienen la palabra "secreto" en sus títulos? Nos encanta creer en la magia, aunque sepamos que ésta no existe. Somos así: irracionales. ¿Entonces? ¿Cómo invertir y ganar dinero, en este 2016, sin seguir a un líder de opinión? (Kiyosaki, sólo, tiene 5 de los 20 títulos más vendidos de la historia de las finanzas personales en castellano... ¡una locura!)

La posta parecería ser aprender qué joraca es invertir y, luego, no aceptar la opinión de videntes con bolas de cristal (aunque sean historias lindas que quieran matar a nuestra capacidad de racionalización).

¿Leíste en el diario que "bajó el nivel de rentabilidad de los inmuebles" y, por eso, decidiste NO comprar un departamento? ¿Viste en un blog que "el petróleo se derrumbó" y, por eso, decidiste no comprar acciones de Petrobras? Si querés invertir y ganar guita en este 2016, chau a las noticias, hola a lo básico sobre inversiones y, después, bienvenida la info objetiva. Sí a los balances. No a las historias. Sí al largo plazo. No al análisis técnico de libro de auto-ayuda.

El Plan de Negocio no murió y el tuyo debiera incluir todo ésto en 10 páginas


  • Un "Resumen Ejecutivo" que diga qué hacés, cuál es tu propuesta de valor en una oración simple que pueda entender alguien que NO es de tu rubro, tu industria, el tamaño total de tu mercado, comparables en ARG, LATAM o EE.UU. (si los hubiese), la facturación esperada y datos de contacto. Si estás haciendo el Plan de Negocio para dárselo a algún inversor, esa página tendría que cerrar con tu necesidad de capital.
  • "Equipo Emprendedor": Socios Fundadores (quiénes son y por qué son grosos) + Apoyo profesional de asesores, advisory board, mentores e instituciones de apoyo + plan de incorporaciones (de empleados: quiénes, qué van a hacer, por qué los vas a contratar)

Ingreso universal y, luego, utopía libertaria

¿Qué pasaría si repartiésemos tres cuartos de la recaudación impositiva entre todos los habitantes como subsidio único universal; y privatizásemos todo (transporte, cultura, comunicación, salud y educación)?

El foco del Estado pasaría a ser lo que siempre tuvo que ser: la seguridad y la protección de la ley. El empuje estatal por la igualdad de oportunidades pasaría, entonces, exclusivamente por la recaudación impositiva y su redistribución lisa y llana, para todos, por igual. Nada más.

Índice Pizza Ugi's: El único índice inflacionario que está en contra de las drogas

El Cerdo Capitalista, fiel a su índice pizzero, quiere seguir dándole de comer a Clarín, La Nación, Infobae, Fortuna y otros medios masivos. Así que, repasemos, nuevamente qué pasó con la gloriosa Pizza Ugi's durante los últimos meses y años.



98 Bombas y Bombinhas de negocios e inversiones (y no de Santa Catarina)

Históricamente, he llevado un documento con “máximas” que se me ocurrían en viajes en bondi, esperando en consultorios o en breves momentos de iluminación laboral. Mi idea siempre fue utilizar a esas máximas como títulos para futuros posts. El problema es que ese documento hoy tiene ya 47 páginas A4 y no voy a llegar a explayarme sobre todo. Así que me decidí por seleccionar algunos de esos pensamientos y, sin retocarlos, largarlos acá como un bombardeo de frases random.

¿En qué coinciden? ¿En qué no?

Charlemos en los comentarios ;) … ¡dénle que hay muchas máximas más que picantes!

  1. A nivel personal y a nivel país, sólo se sale de la pobreza gracias a la fría acumulación de capital.
  2. ¿Cuánto valen, de verdad, los beneficios laborales? ¿Gana la mucama, con cama adentro, de Amalita Fortabat $ 60.000 por mes?
  3. En 1950 la gilada marxista creía que, para el 2000, no habría comida para 3/4 de la población mundial. Falló el pronóstico. Ahora hay que predecir la muerte de la humanidad para el 2050.
  4. En una época donde se valora más vivir experiencias que acumular propiedad privada, acumulá propiedad privada.

¿Leíste “Compradicción”? Este extracto me gustó… La posta del “Desafío Pepsi”

...En el 2005, Malcolm Gladwell planteó en Blink, su éxito de librería, una interpretación parcial. El reto de Pepsi era una prueba de “un sorbo”, lo que se conoce en la industriad de las bebidas gaseosas como una “prueba de punto central”. Cuando beben un sorbo, las personas tienden a preferir el producto más dulce (Pepsi en este caso), pero cuando beben una lata completa siempre está el fantasma de la posible elevación del azúcar en la sangre. Según Gladwell, esa esa la razón por la cual Pepsi salió ganadora en la prueba de degustación pero Coca-Cola continúo liderando el mercado.

¿Qué oportunidades ves en las tendencias obvias que nos rodean?


  • Más niños y más viejos (en las últimas décadas se redujo abruptamente la muerte infantil, pero creció mucho la extensión de la expectativa de vida… por lo que la fuerza laboral es cada vez más chica -proporcionalmente-)
  • Alimentación sana, light y/o natural. Si en los 80’, la posta era la comida rápida, hoy la posta parece ser la comida “sana”. Sin embargo, la mitad de la población de todos los países civilizados sigue teniendo sobrepeso.

¿Dónde está la bishusha en 2016? Company builders, aceleradoras, incubadoras y fondos para argentos

Una vez que el emprendedor se decidió a dar el salto de fe (si es que debe hacerlo pues no tiene paracaídas incorporado) y ya le está dando forma a un proyecto personal; tiene cuatro opciones para potenciar su emprendimiento de la mano de los que saben:

1.- “Company Builders” (o "constructoras de empresas"): Son empresas que construyen empresas.. Suman emprendedores de alto potencial y arman empresas con ellos. En Argentina, arrancó fuerte “Quasar Ventures”, pero ahora mismo no está sumando nuevos proyectos. Estas "constructoras" crean pocas empresas por año y las ayudan a hacer que las cosas pasen de la mejor forma posible (potenciando el empuje del emprendedor y achicando el riesgo de su inexperiencia). Te ayudan a levantar guita y “te muestran el camino” del crecimiento pulenta. Ahora, el "Centro de Innovación Tecnológica, Empresarial y Social" (CITES) del Grupo Sancor Seguros también se auto-denomina "company builder".

¿Cómo ponerle nombre a tu nuevo negocio?

Te cuento mi caso: ponerle nombre a una inmobiliaria… Quizás sirva: En Marzo, investigué cómo se llamaban las inmobiliarias líderes. Primer descubrimiento: Todas las inmobiliarias tienen una marca compuesta exclusivamente por apellidos, excepto RE/MAX, Grupo Mega y algunas inmos pedorras. Muy poquitos tienen una marca con nombre y apellido del bróker fundador. En general, es un apellido o varios apellidos.