El Cerdo Capitalista es el blog personal de Santiago Magnin, online desde Marzo del '08.

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Los universitarios estamos aconchetados y, el que se banque la peluza, ¿la va a romper?

Hace poco se fundieron dos de mis emprendedores favoritos: Gabi Fernández y Sebas Javelier (indiscutiblemente, en el TOP 10 de grosos junto con Warren Buffett y Emi Chamorro). Estaban haciendo el Farmacity de las verdulerías. ¿Qué involucraba ese delirio emprendedor? En un comienzo, requirió que una de estas dos bestias (formadas, pero no aconchetadas) se levante todos los días a las 3am para ir al mercado central a comprar frutas y verduras. Y más allá de ese glorioso dato de color, involucraba pelear en un rubro en el que el universitario no está acostumbrado. Cuentan ellos que, en el primer día de operaciones, cayó al (primer) negocio un colega de la zona y, al darle la mano a uno de ellos, le dijo algo como “¡Ah! ¡Ustedes NO son del rubro!”, como insinuando que si no tenían las manos gastadas por el “laburo verdadero” no iban a durar dos minutos en el pesado rubro verdulero.

Dado yo no estoy en mi TOP 10 de grosos, mi experiencia más cercana (pero desde un lado muchísimo más aconchetado) fue el poner tres autos a laburar en zona sur, bajo la figura de un rent a car que alquilaba vehículos para uso comercial. ¿Qué significaba esto? Que teníamos que laburar con remiserías, remiseros, aseguradoras y otros actores pulenta del mercado local. Apenas logramos superar el año de operaciones. Nos robaban los chorros. Nos cagaban financieramente las remiserías. Nos robaban los remiseros. También nos hacían juicios laborales (quienes trabajaban para las remiserías y no para nosotros). Nos “robaban” los abogados (que defendías a los susodichos anteriormente descriptos). Nos pateaban para adelante las aseguradoras. Nos passaban todos. No era un negocio para tibios.

Esas dos anécdotas pavotas me llevan a pensar que una de las papas es estar muy formado y estar muy poco aconchetado. El “valle del silicio” porteño, que revolotea por Palermo Soho, junta gente híper capaz, con familias de mucha guita, híper conectados y con ideas brillantes. El problema es que son decenas de miles compitiendo por guita que, aún, escasea en Argentina. El famoso “ganador se lleva todo”. Se parece más a un torneo de póker que a una guerra competitiva comercial. Encima una guerra peleada exclusivamente entre cracks. Me resulta loco eso. Hay miles de personas formadas compitiendo por mercados chiquitos y casi no hay personas formadas compitiendo por mercados gigantes ya consolidados (Ej: Verdulerías, Inmobiliarias, Taxis, etc.). ¿Cuál será la combinación ideal de calle y formación? ¿Estamos formándonos muy al pedo, para terminar haciendo Excels delirantes que nunca llegarán a convertirse en realidad?

No termino de entender si la formación (y la capacidad, ponele) suman a negocios consolidados que, pareciera, no necesitan demasiada magia para mover mansa cantidad de guita (digamos, más de mil millones de dólares estadounidenses al año en facturación, sólo en el AMBA). ¿Qué opináis argentos lectores?

11 comentarios:

Anónimo dijo...

crack muy bueno el post, creo que al margen de la formación universitaria, ponerse una verduleria o rent car sin nunca haber tenido experiencia en el rubro es muy jugado, salvo que estés dispuesto a pagar el "derecho de piso" en el rubro 4/6 años, pensa que es como "volver a nacer". Si no conoces el rubro para mi lo mejor es una franquicia, saludos a todos

Pablo María Fernández dijo...

Muy buen post Santi. Para mí en el mundo emprendedor la mayoría de los proyectos -de tan ambiciosos- son poco ambiciosos. ¿Cómo? Cayendo en el lugar común de intentar hacer una app para vendérsela a Google a 1.000 millones de USD con un 0,00000001% de pegarla, en vez de desafiar una industria obsoleta, con players estáticos (en Argentina hay bocha) donde se podría hacer mucha plata, con mucha más chances de pegarla. Y aludiendo a lo concheto, también influye el factor status: vende más estar haciendo algo cool, el "uber de tal cosa", etc., que negocios más aburridos que son maquinitas de hacer plata. El pibe Buffett sabe del tema, haciendo millones con empresas de chicles, de chocolates, entre otras. Hay un gap los wannabes que somos nosotros, gente de 20/40 años, con universidad, algunos contactos y cierto roce con el mundo emprendedor, y los viejos de 50/80, abuelos/viejos de muchos de nosotros que supieron de la nada armar una linda PyME, más o menos modesta, pero que sirvió para alimentar más de una familia. La combinación calle/intuición/experiencia de los viejos y la visión/formación/empuje de nosotros suena lo ideal, pero en la práctica es muy difícil que se dé. ¡Abrazo!

Andres Galera dijo...

Muy bueno el post como siempre.
Pienso que los negocios no se salen de la lógica de todo lo demás.
La formación ayuda pero se necesita algo mas que eso para ser exitoso en lo que uno hace.
Hay que conocer el oficio.
La formación, ser ordenado, planificador, etc, es generalmente necesario pero; si pensas en los emprendedores exitosos, siempre hay algo presente, son BRILLANTES EN EL OFICIO DE VENDER.

Urbano dijo...

La clave son los impuestos. Los que son del rubro (manos gastadas) saben perfecto como jugar con el "negro". Los egresados de academias de "emprendedores" son "sitting ducks", pagan los impuestos, hacen todo por derecha. En menos de 2 años terminás siendo esclavo de la AFIP, ARBA, o algún Municipio que te cobra "tasas" ridículas. El que tiene calle sabe como moverse en Argentina. Hay que ser más "flexible", lo cual no es para tibios que prefieren pagar todos sus impuestos y dormir "tranquilos". Argentina es uno de los países con mayor carga fiscal del mundo. A menos que sea demasiado bueno (1 emprendimiento cada 10 mil), cualquier otra iniciativa dependerá de la habilidad para evadir y eludir la carga fiscal. Casi ni importa que seas el mejor en logística, eficiencia productiva, atención al cliente, etc. Tristemente lo que importa es que tengas una buena estructura societaria e impositiva. Pero incluso quienes tengan esto pierden como en la guerra contra los que encuentran maneras de eludir o evadir impuestos. No hay forma de competir contra alguien que ahorra su carga fiscal. Vos bien sabés que más del 50% de cualquier producto es componente fiscal.

Anónimo dijo...

Don Santiago.. que sucede con usted.?? extraño sus post..!!!

Come back crack...

Bruno.

Anónimo dijo...

Urbano tiene gran parte de la razon... lo impuestos son muy duros y te comen la ganancia.

Dario dijo...

"No termino de entender si la formación (y la capacidad, ponele) suman a negocios consolidados que, pareciera, no necesitan demasiada magia para mover mansa cantidad de guita (digamos, más de mil millones de dólares estadounidenses al año en facturación, sólo en el AMBA). ¿Qué opináis argentos lectores?"

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Si. La formación, la capacidad y la suerte (muchas suerte) hacen la diferencia, siempre. Y cada vez más (con las políticas de bancarización, trabajo en blanco, flexibilidad laboral, etc) el foco va a ser la gestión. El truquito de evasión impositiva y kioskito de a poco van a desaparecer.

El desafío me parece está en competir con otras reglas de juego y saber que "no vamos a poder hacerlo mejor". Eso es un mito, un sesgo cognitivo y una mentira emprendedora, el Self-Serving Bias: “I'm Above Average”.
Probablemente lo hagamos peor que los players que ya estén trabajando en el mercado.

Santi, vos decís: "Hay miles de personas formadas compitiendo por mercados chiquitos" Acá es dónde si se puede trabajar. Oportunidades chiquitas en mercados grandes apuntando a sumar valor a los players que están vendiendo y a los clientes que están comprando.







nelson dijo...

La cadena de las verduras y hortalizas fue captada en más del 80% por gente de la comunidad boliviana, desde la producción hasta la venta minorista. Desplazaron a los Argentinos, descendientes de los primeros productores que eran Italianos en su mayoría. No estaría mal, aparte de los excel, conseguir un socio/amigo de la comunidad boliviana que aporte experticia para este rubro. Y es más, debería ser una chola: en su mayoría ellas son las que manejan la guita (el hombre pone más bien el laburo).
Saludos

Anónimo dijo...

¿Hola, que les paso a Gabi Fernández y Sebas Javelier? No encontré información online.

Abel Fillol dijo...

100% de acuerdo. Le sumaria que el "atendido por su propio dueño" es fundamental en esos rubros "callejeros"

Anónimo dijo...

El mundo de los negocios es bastante diferente a la idea naif que tiene la sociedad y sobre todo la juventud universitaria acerca de como es...
Yo hace 5 años que trabajo en el rubro de salud, y podría decir que hay que ser bastante audaz para que te vaya bien. Un tipo muy experimentado del rubro me dijo una vez ante un dilema moral que tenía, "no se puede ser una monjita repartiendo estampitas en un prostíbulo"
para estar en la acción hay que arremangarse y ponerse el overol, los negocios no son para los tibios.