El Cerdo Capitalista es el blog personal de Santiago Magnin, online desde Marzo del '08.

Ver todos los posts del cerdo Mi laburo

¡Buscá un post!

Argentina no cambió tanto: A Manolo lo reemplazó Ming, y a Pérez, Diouf

Me tienen los huevos al plato los quejosos compulsivos: Argentina no está aproximándose al apocalipsis. El mundo no está cada vez peor. ¡No! La humanidad, como una única “sociedad”, avanza a paso de gigante sobre todo lo maravilloso de la civilización: la ley, el orden y la acumulación de capital.

No sólo Europa mejoró en los últimos 200 años. Ya lo dije varias veces en esta bitácora, pero insisto: Hace dos siglos, tres cuartos de la población mundial era… ¡¡¡esclava!!! Y no es que, en el 1800, la humanidad estaba pasando por un período particularmente negro de su historia. Estamos en la Tierra (como homo sapiens sapiens) hace aproximadamente 200.000 años. Más del 99% de los hombres, mujeres y otros que pisaron el planeta a lo largo del 99,9% de nuestra historia (~199.800 años sobre ~200.000) era indigente, petiza, ridículamente ignorante, indecorosamente sucia, muy enfermiza y, bajo cualquier estándar, fea. Encima, vivían en cuevas pedorras, tiendas o casitas rodeadas de mansa cantidad de mugre y bosta.

Según las fuentes que estudió Rutger Bregman para su libro “Utopia for Realists”, en 1820, el 94% de la humanidad vivía en la pobreza extrema. En 1981, ese porcentaje se redujo al 44%. Aún ni siquiera doscientos años después, hoy (2017) la pobreza extrema se redujo al 10% y, muy probablemente, seamos la primer generación en la historia de la humanidad en erradicar el hambre de la fas de la Tierra. Todo esta sorprendente generación de bienestar y riqueza, inclusive teniendo en cuenta que nos multiplicamos a lo loco durante los últimos siglos.

Mientras tanto, en Alicia en el País de las Zurdo-Maravillas, la gilada de izquierda sostiene que el mundo está cada vez peor y que la propiedad privada es un mal a erradicar. Ven proezas en nefastos países como Corea del Norte o Cuba y alientan, a veces con buenas intenciones, a venezuelizar países como ARG donde aún, por suerte, sobrevive la propiedad privada. Se vuelve cada vez más mainstream la estupidez de que el salvaje sin ley ni orden era bueno, progresista y amante de la naturaleza. A Julio Argentino Roca lo reemplazó Eva Perón en el billete de 100pe y, en las próximas elecciones legislativas*, hay nueve partidos de izquierda, cuatro peronistas/justicialistas y tan sólo uno representando a la derecha liberal republicana.

El ideal, tipo trípode, formado por descentralización del poder, federalismo y acumulación de capital ya parece algo revolucionario (cuando debiera ser obvio a estas alturas del progreso imparable de la humanidad).

¿Saben qué es lo peor? Que me cruzo con gente que, por sobre no entender un fulbo de economía, tiene nefastas ideas sociales. Es casi imposible cruzarse con alguien realmente liberal (en lo económico ¡y en lo social!). A mí me resulta tan obvio que el lado correcto de la historia está en el liberalismo, que ya no discuto sobre política casi con nadie.

  • La supresión del servicio militar obligatorio es algo propio de un liberal. Mucha gente quiere que vuelva. Mátenme ahora. De tres pepazos. Me cago en la leche.
  • Despenalizar la tenencia de drogas para consumo personal también es algo propio de un liberal. Mucha gente quiere castigar aún más fuerte su consumo. ¡Oh, la democracia! ¡Cuánto daño te hacen estos giles!
  • La libre inmigración y el matrimonio igualitario también son ideas propias de un liberal. ¡También en estos puntos aparece el tachero-facho-conserva que muchos argentos llevan dentro! Una parte preocupante de la sociedad quiere ponerse a echar inmigrantes como si tuviese algún mérito nacer en un lugar determinado. Queridos, relean la gloriosa constitución argenta (originalmente, ¡liberal y progresista!): Ya el preámbulo dice “afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.


Sobre esto último, hace poco se me conectaron un par de neuronas que no se habían tocado antes y llegué a una conclusión obvia pero interesante. ¡Argentina no cambió tanto en los últimos años! Hace poco vendí una casa en Balvanera (barrio porteño que aglutina lo que, en general, conocemos como “Congreso”, “Once” y “Abasto”). Ese pedacito de Buenos Aires está al oeste de los barrios céntricos (San Nicolás y Monserrat). Balvanera está MUY cerca del río y tiene zarpada conectividad. Es así hoy y era así ya hace 100 años (la línea A de subtes abrió al público en diciembre de 1913). En 1930, con muchos inmigrantes españoles y tanos, esa zona la compraban españoles y tanos. Después de trabajar larguísimas jornadas, le compraban tierra a los criollos vagos (que ya se habían acostumbrado a vivir más tranquilos, dado sus antepasados habían sido los que habían pasado hambre, miseria y desolación). Hoy, en el 2017, con muchos bolivianos, peruanos, chinos y coreanos viniendo a cumplir el “sueño argentino”, esa misma zona de Balvanera la compran bolivianos, peruanos, chinos y coreanos. Después de trabajar larguísimas jornadas, le compran tierra a los criollos vagos (que están acostumbrados a vivir más tranquilos, dado sus antepasados españoles y tanos fueron quienes, tras pasar hambre, miseria y desolación en carne propia, tuvieron el suficiente empuje para laburar y acumular propiedad privada).

A Manolo lo reemplazó Ming, y a Pérez, Diouf. Y nosotros, los criollos descendientes de inmigrantes laburadores, ya somos bastante vaguitos.

¡Agradezcamos las olas inmigratorias y volvámonos un poquito más liberales!




* En estas elecciones hay que votar al Partido Federal. No tengo idea quiénes son sus candidatos pero es el único partido que propone bajar impuestos y no es ni peronista, ni militar, ni radical (los 3 cánceres de la Argentina, desde 1916 hasta 2017). ¡Salgamos de la quimio de una vez por todas! La única forma en que países y personas salen de la pobreza es mediante la fría acumulación de capital. El resto es biri biri. ¡¡¡Que se pueda acumular capital en Argentina!!! El Partido Federal propone: "La reforma civilizatoria del federalismo comienza con una simple reforma tributaria que elimine los 94 impuestos al trabajo, la producción y el consumo y los reemplace por RENTAS -1,5% del valor de la tierra libre de mejoras- como manda nuestra constitución según su sistema económico y rentístico inspirado en la Revolución de Mayo de 1810.".

PD: La izquierda y el socialismo hubieran sido una enfermedad coronaria, aún más mortíferos que los 3 cánceres que estamos sobreviviendo juntos.

Podés ver a todos los candidatos aquí.

2 comentarios:

TITO FORNALONGA dijo...

Coincido en un 91% con lo que decís, el otro 9% no porque no leí todo el post.
La garra se pierde en el opio de la falsa burguesía. Hoy, y siempre, creímos en la máxima que "si está en el diario,... debe ser verdad", nos nutrimos con el alimento balanceado informativo rigurosamente seleccionado y opinamos en función.
Somos pocos los que dudamos de todo. Y eso es algo que hace bien, dudar. DUDAR te lleva a investigar, y esto a corroborar, y esto a saber y esto te lleva a opinar con TU VERDADERA opinion.
No es raro ver en una manifestación PRO GAY, gente con remeras del CHE.
Es tan contradictorio como poner de nombre a una sociedad gauchesca, agrupación Jorge Luis Borges.
Seguí así, no la Borocotees, que si logras cambiar a uno solo ya sera todo un exito

Ana Laura Grigera dijo...

Buenísimo! Gracias por la cuota de humor!
Quiero aclarar que me parece mal poner a todos en la misma bolsa, aunque sean malos: para mí, x lo menos los radicales, tenían buenas intenciones.
Nada peor que un político que además de político (q ya nos dice algo...) es HDP.
No apoyo tu analogía con el cancer xq nos retrotrae a la dictadura (otra tragedia), que usaba este tipo de metáforas biologicistas (puntualmente, eliminar al comunismo era "eliminar el cáncer"). Contexto, contexto, contexto!