El Cerdo Capitalista es el blog personal de Santiago Magnin, online desde Marzo del '08.

Ver todos los posts del cerdo Mi laburo

¡Buscá un post!

¿Todo efeté? Rebelión, hoy, es rebelión fiscal

Los que pagamos impuestos laburamos más de la mitad del año para mantener al Estado (que representa algunos aciertos útiles para la sociedad y varios errores/choreos/estupideces inútiles para la sociedad).

Habiendo nacido en 1986, hoy en el 2017, soy liberal y anti-intervencionista (si hubiese nacido en la época de Sarmiento, probablemente mis ideales serían otros). Hoy yo, argentino:

  • Compro garrapiñadas a vendedores callejeros y verduras a evasores.
  • Le dejo 20 pesos libres de impuestos al muchacho que trae la grande de muzza, pero CERO al que me impone su música en el subte.
  • Toda la movida donde el rico ilustra al pobre me parece nefasta. Es OBVIO que todos quieren concientizar. La jodita es que NADIE quiere ser concientizado. Por suerte, en 1940, a ningún oligarca con complejo de rico se le ocurrió ir a construirle a mi abuela una casa sin baño ni instalación sanitaria en el medio de la nada, perpetuando su marginalidad. En contraposición ideológica absoluta, la Argentina la recibió con libertad y le permitieron ser mucama cama adentro (de oligarcas bien habidos y sin complejos), trabajo que le permitió cortar de una vez y para siempre (por las generaciones y generaciones futuras que llenaron y llenarán su árbol genealógico) con el hambre, la miseria y la desolación pre-marcadas como su "destino".
  • Veo con pésimos ojos a los Colegios Profesionales y demás organizaciones que regulan actividades, quitándole libertad a los consumidores y construyendo barreras de entrada falopa que destruyen competencia de la buena.
  • Detesto la financiación de las tarjetas de crédito.
  • Celebro la inmigración, la despenalización del aborto y del consumo de drogas, y el matrimonio igualitario.
  • Me tomo Ubers y dejo propinas cash por arafue del sistema.


No toda caridad es buena por definición. Sólo se puede justificar el robo perpetrado por el Estado sobre los contribuyentes para paliar el hambre (al igual que se puede tolerar, moralmente, el robo a una verdulería para darle de comer a una familia).

Que revienten la intervención estatal, los cárteles y los monopolios amigos del Estado.

Lo loable no es sinónimo de lo bueno. Rebelión, hoy, no es usar la remera del Che Guevara. Rebelión, hoy, es rebelión fiscal.

No hay comentarios: