El Cerdo Capitalista es el blog personal de Santiago Magnin, online desde Marzo del '08.

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El hambre de gloria no es exclusiva de los grandes emprendedores

El post de hoy se centra en un joven comerciante anónimo: Lisandro Kuklinski (su nombre está parafraseado para conservar su identidad en privado… a su pedido).

En Enero del 2007, Lisandro, estudiante de ciencias económicas, ingresa en un estudio contable PyME para aplicar sus conocimientos (aquí entra sin contacto alguno, Clarín y CV mediante). Sus padres no son profesionales, pero sí trabajadores incansables. Tiene una lección intangible dentro de sí: trabajo duro.

Durante el 2008, le pica el bichito de la independencia financiera y del trabajo inteligente (apoyado en capital, no solo en mano de obra profesional).

En Enero del 2009, comienza a trabajar (en paralelo) en un segundo estudio contable PyME de forma más remota-autónoma (el hermano del contador-dueño era amigo de su hermano).

En Enero del 2010, comienza humildemente su historia en el mundo empresarial. Préstamo mediante compra el 50% de un kiosco de diarios sobre una famosa calle del barrio de Palermo. Vio una oportunidad. Compró el “fondo de comercio” (derecho a la explotación del kiosco en realidad) por $ 120.000 ($ 60.000 él y $ 60.000 un amigo suyo). Su parte venía de un préstamo otorgado por una exnovia suya. La parte del amigo venía de un juicio laboral recientemente cobrado por él (en todas las de la ley).

Las utilidades de este primer negocio sumadas al furtivo trabajo en relación de dependencia y autónomo le permiten a Lisandro cancelar su deuda antes de tiempo y ahorrar un puchito extra, suficiente como para embarcarse en otro negocio editorial del rubro. En Noviembre del 2010, adquiere un segundo kiosco de diarios sobre una importante avenida en el barrio de Recoleta. Entra a este negocio con su anterior socio y su primo (quien efectivamente trabajaría el negocio).
Incentivado por los éxitos y con muchas ganas de ir para adelante, se mete en Diciembre del 2010 (con unos pesitos -$ 40.000-) en el negocio de los “Longboards”, al cual le vio mucho potencial.

Con tres negocios bajo el brazo, Lisandro se embarca en un cuarto emprendimiento conmigo y otros dos socios centrado en el alquiler de automóviles para uso comercial. Otra máquina de hacer dinero parecía que empezaba a rodar.


En Mayo del 2011, después de un año y medio de explotación intensiva (es decir, trabajo duro con horarios exóticos), vende junto con su socio la primera parada de diarios (de Palermo) en $ 310.000. Es decir, le habían logrado sacar una diferencia de $ 190.000 en 17 meses: ¡la friolera cifra (para un humilde ex-empleado en relación de dependencia) de $ 11.175 por mes! Y eso es solo el valor agregado que generaron en el negocio. La utilidad del kiosco rondaba los $ 12.000 mensuales.

En Junio del 2011, tras alarmarse por el estilo de gestión que se estaba armando en el negocio de “Longboards”, logra salir con su inversión intacta (sin perder un peso, pero ganando mucha experiencia empresarial).

En Septiembre del 2011, trabajando en un estudio contable en relación de dependencia, asesorando a distancia a otro estudio, trabajando autónomamente con algunos primeros clientes propios y explotando tres negocios distintos (dos paradas de diarios y un negocio de alquiler de automóviles), se compra un tercer kiosco de diarios sobre una de las diagonales porteñas (con reparto en una gran empresa argentina). En una muy buena jugada, cierra la parada de diarios y administra su reparto (único activo) desde el de Recoleta (minimizando costos, maximizando rentabilidad).

En el camino, compró un inmueble en USD 50.000 que ahora vale el doble, financió negocios de terceros con USD 20.000 generando un retorno del 25% en dólares y participó como intermediario en dos trasferencias de fondos de comercio que también le dejaron un rédito considerable.

… y todo empezó con un empleado en relación de dependencia (sin contactos, sin riqueza heredada ni cuna de oro) ganando humildísimos $ 3.500 con mucha hambre de gloria mediante…

¿Conclusión? Ser empresario e inversor garpa. Pequeño, grande o microscópico si asumís riesgos tenés oportunidad de ganar más que en relación de dependencia. Hoy me plantié plantear esto (valga la redundancia) para desmitificar un poco el “mundo entrepreneur”. Para hacer negocios no tenés que ser Steve Jobs o Michael Dell. No tenés siquiera que ser innovador. Ser creativo va a ser un súper plus y una empresa sin diferenciación, tarde o temprano, muere. Pero la joda es que eso no es lo difícil. Lo difícil es lanzarse, mandarse al ruedo, ¡empezar!. Si lo tuyo no es la creatividad pero sí lo son los negocios, ya le vas a encontrar la vuelta. No esperes a tener “el negocio de los huevos de oro” para empezar. Está perfecto querer ser el próximo Steve Jobs pero también es validísimo querer ser el próximo empresario reconocido del barrio. ¿Frase de cierre? Si es fácil, no es negocio.

3 comentarios:

T31389 dijo...

Hay que superar el preconcepto argentino de que el empresario es garca....puede ser garca, de hecho hay muchos, pero una persona que se decide a arriesgar sus recursos y su tiempo(lo mas valioso) debe ser apoyada, debe ser valorada,
Hay que animarse, las pymes y los empresarios pymes son quienes puede impulsar la baja del desempleo y redistribuir la riqueza(concepto tan de moda, de la boca para afuera)

Federico Gracia dijo...

que golaso que este blog, por favor seguilo haciendo, lo compartiria con un monton de amigos, pero ellos aseguran saberselas a todas.
alla ellos con su escepticismo.
sin duda estoy seguro que el entorno de este flaco atribuyen su exito a factores como: suerte, la pego, anda en una fuleria jajjaja que valorable e inspirador testimonio de actitud, sacrificio y wevos

p/d: que el merito marque la diferencia!

Santiago A. Magnin Gómez dijo...

Muchas gracias por los comentarios estimados ;) Yo disfruto mucho el hecho de escribir así que le seguiré metiendo al Cerdo Capitalista para aportar mi granito de arena en la lucha ¡por un capitalismo donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia! :D

PD: Como bien decís Federico, en todos los ámbitos argentos la opinión generalizada es: "Pura suerte"; "Anda en alguna tranfugueada"; etc... Hay que lograr empezar a ver al empresario como generador de riqueza y no como oligarca hdp (es increíble que el Impuesto a las Ganancias para las empresas PyME sea del 35% y, mientras tanto, casi todas las provincias tienen un impuesto a la herencia de... CERO!).